"Me prometí a mí misma que sería el cambio que quiero ver en mi país, Kenia"

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"Me prometí a mí misma que sería el cambio que quiero ver en mi país, Kenia"

Martes, 18. Abril 2017

Tras años de peleas amargas, violencia y desalojos entre las comunidades del condado de Baringo, situado en el noroeste de Kenia, se invitó a Creadoras de Paz para que llevaran a cabo Círculos de Paz para las mujeres. Un equipo vino a la conferencia "Viviendo la Paz" para compartir su proyecto como un caso de estudio. (Para más información, consultar en http://www.iofc.org/es/una-emotiva-disculpa-de-las-mujeres-pokot-en-kenia)

Mediatrix MasavaMediatriz Masava, coordinadora del proyecto y facilitadora:

"Mi viaje en la construcción de la paz comenzó más formalmente en el año 2007-2008, después de la violencia tras las elecciones. Por aquél entonces yo tenía un gran sentimiento de odio en mi corazón. Odiaba a los kalenjin por lo que algunos de ellos habían hecho a los kikuyus en Kenia. Me acuerdo de un día que fui a un pueblo en la provincia del Valle del Rift, que había sido destruido hacía solo unas semanas: el único edificio que quedaba en pie era la iglesia; todo lo demás —casas, tiendas y la única escuela— estaba en ruinas. El área rural que normalmente estaba llena de actividad se encontraba prácticamente desierta. Vi pocas personas pero muchos campos y viviendas quemados y abandonados. Tras esa y otras experiencias, estaba convencida de que no tenía sentido trabajar en el desarrollo sin trabajar en los problemas de paz, porque los 30 años de desarrollo de ese pueblo habían sido destruidos en tan solo una horrible noche. Llegué a entender cuán unidos están la paz y el desarrollo.

En el año 2009, me prometí a mí misma que sería el cambio que quiero ver en mi país, Kenia. Así fue como conocí a mucha gente valiente y creativa que, mediante Creadoras de Paz, trabajaba para lograr estabilidad, acabar con la violencia y restablecer relaciones sanas.   

Se estrenó el proyecto de Creadoras de Paz en el Condado de Baringo y, de nuevo, tuve una mezcla de sentimientos, puesto que nunca había trabajado allí, y estaba ansiosa por saber qué nos esperaba. Hubo un momento en que casi nos rendimos, pero queríamos darle una oportunidad a la paz en ese condado. Eso significaba que tenía que sacrificar gran parte de mi tiempo y visitar Baringo con frecuencia para asegurarme de que el proyecto estaba funcionando. Se nos prometieron muchas cosas, algunas de las cuales nunca llegaron a suceder; sin embargo, lo que a mí de verdad me importaba era que, al final, nuestro viaje diera sus frutos. He aprendido a ser paciente y aceptar las cosas como son, especialmente cuando se trata con políticos, y también a no dudar nunca de que un pequeño grupo de ciudadanos comprometidos puede cambiar el mundo. De hecho, es el único modo en que se puede conseguir.”

 

Elizabeth Kipsang retomó la historia:Elizabeth Kipsang

"Soy madre de cinco niños y embajadora de paz para Creadoras de Paz de Kenia. En el mes de agosto de 2014 se me invitó a formar parte del Círculo de Paz que tuvo lugar la ciudad de Kabarnet. Después de la sesión de "la paz puesta en práctica", en el fondo de mi corazón sentía que tenía que darle una oportunidad a la paz en mi condado, uniendo mujeres a través de Creadoras de Paz. No fue fácil, porque algunas de las mujeres veían como un gran desafío el intentar unir a las mujeres de las tres diferentes comunidades (Tugen, Illchamus y Pokot). Finalmente, después de consultarlo juntas, vimos la necesidad de capacitar a las tres comunidades antes de poder aceptar nuestros certificados como participantes en los Círculos de Creadoras de Paz.

Las relaciones entre tugens y pokots, en el distrito norte de Baringo, se han visto dañadas, durante muchos años, por violentos enfrentamientos, robos de ganado y ataques de venganza. Todo esto ha resultado en el desplazamiento de muchas personas dado el aumento de enfrentamientos. La comunidad más afectada por aquél entonces fue la de Tugen. El 27 de mayo de 2015, en Marigat, tuvo lugar un extraordinario pedido de perdón. Mujeres de las tres comunidades —Pokot, Tugen e Illchamus— se reconciliaron, y se comprometieron a trabajar juntas y a hacer de la paz una realidad en todo el condado.

Las mujeres pokot dieron un paso muy valiente al comparecer y reconocer públicamente (algo que suele ser poco habitual) que habían derramado sangre inocente y habían despojado a mujeres y niños de sus tierras indígenas. Las mujeres de las comunidades Tugen y Illchamus se arrepintieron y derramaron muchas lágrimas, ya que no creían posible que las mujeres pokot pudieran dar ese paso y se disculparan. Fue como un milagro, porque vi que la violencia llegaba a su fin.

Desbordaba emociones y sentí que se había abierto un nuevo cielo en la tierra. Mi corazón estaba lleno de paz y armonía, y yo adopté una actitud positiva hacia la comunidad Pokot.

Una de las transformaciones que tuvieron lugar fue viajar hasta el territorio de los pokot, puesto que conocía muchas historias sobre cómo trataba la comunidad Pokot a los tugen. Sin embargo, cuando llegué a conocerlas, reconocieron que debíamos trabajar juntas, sentarnos con líderes locales y reflexionar acerca de problemas concernientes a ambas comunidades. No había necesidad de preocuparme.

Toda la comunidad Tugen y sus líderes, incluyendo tanto el Gobierno nacional como el del condado, están en armonía y disfrutan de la paz que ahora ya existe gracias a la reconciliación de las mujeres mediante el asesoramiento de los Círculos de Creadoras de Paz.

Ahora puedo aceptar que mis hijos se casen con un pokot, que hagan negocios y compren un trozo de tierra allí, que organicen festivales culturales juntos e incluso que aprendan junto a ellos en sus instituciones.

Yendo aún más allá, nuestras iglesias pueden organizar cruzadas en su territorio y también podemos invitarlos a nuestras iglesias.

A través de lo que hemos aprendido sobre el perdón sin límites, la paz interior, el escuchar a otros, la paz puesta en práctica y el compartir historias, ahora mi comunidad puede hacer lo mismo. 

Finalmente, la mujer pokot del equipo compartió:

Mary Kuket"Me llamo Mary Cheman Kuket y soy una trabajadora voluntaria comunitaria de la comunidad Pokot. Soy viuda y madre de siete niños (cuatro niñas y tres niños), y he adoptado cuatro niñas rescatadas de la retrógrada práctica cultural de MGF (mutilación genital femenina) de la comunidad Pokot.

El condado de Baringo es uno de los cuarenta y siete condados de Kenia. Lo habitan tres comunidades étnicas, concretamente: los tugen, los illchamus y los pokots. Los tugen son agricultores mixtos, mientras que los illchamus llevan a cabo actividades del sector agropecuario y de pastoreo y los pokots son principalmente pastores.

Durante mucho tiempo ha habido conflictos entre las tres comunidades del condado de Baringo, derivados de la lucha por recursos. Estos recursos incluyen el pasto y el agua, y además hay controversias fronterizas. Todo los ha llevado a frecuentes conflictos entre estas comunidades que resultaron en la pérdida de vidas humanas, la destrucción de propiedades, el desplazamiento de personas y el cierre de mercados. Cada una de estas consecuencias supuso un impacto negativo en las actividades tanto sociales como económicas de estas tres comunidades, siendo mujeres y niños los más afectados.  

Fue ese sufrimiento de mujeres y niños que llegó a lo más profundo de mi corazón y me impulsó a empezar a tomar acción con el objetivo de asegurar que esas tres comunidades vivieran en armonía. Estas acciones incluyeron el movilizar a las mujeres pokot: debían hablar con sus maridos y hombres jóvenes para que dejaran de invadir las comunidades vecinas y ya no robaran su ganado. Mediante Creadoras de Paz, conseguí guiar a las mujeres pokot el 27 de mayo de 2015 para que se disculparan ante las mujeres illchamus y tugen en nombre de la comunidad Pokot. Con esas intervenciones se consiguió el perdón entre las tres comunidades, que resultó en la disminución de los conflictos y llevó a mejorar las actividades socioeconómicas entre las comunidades.

Por la perdurabilidad de la paz que se ha creado, me gustaría animar a la comunidad Pokot a acoger la paz y llevar a sus hijos a la escuela. Se debería fomentar el matrimonio entre estas tres comunidades.

Como creadora de paz, siempre hablo a mis hijos del perdón, la paz interior, el escuchar a los otros, el compartir historias y, por encima de todo, el aceptar a los otros. Finalmente, me gustaría hacer que la paz se haga realidad en el condado de Baringo."

 

En mayo de 2017, la violencia volvió a estallar en la región de los pokot del condado de Baringo. El equipo de Creadoras de Paz ha tenido que suspender su programación hasta que se restaure la seguridad y se vuelvan a abrir las carreteras. Están dispuestas a seguir propagando el mensaje de que "la paz empieza conmigo" y también tienen planeados programas de seguimiento en las áreas en las que ya se han llevado a cabo Círculos de Paz. Se necesitan recursos para ayudarlas a seguir con su trabajo. 

Traducido al español por Mariona Gastó Jiménez