Historias

"La historia que no se transforma se transfiere"

Experiencias de Diálogo en Ucrania

Jueves, 31. Mayo 2018

En la corta historia de este siglo, Ucrania es un país que ha estado marcado por erupciones de conflictos dentro del país. La Revolución Naranja en 2004 y las protestas de Maidan en el invierno de 2013/14 fueron noticia mundial. Olena Kashkarova es una de las personas que trabaja para restablecer la confianza mutua en este país profundamente dividido. Ella es una de las líderes de la iniciativa Fundamentos para la Libertad (F4F), que busca tender un puente entre los diferentes grupos de la sociedad estimulando al diálogo. El 5 de abril estuvo en el centro de Iniciativas de Cambio en La Haya para contar sobre su trabajo.

El derecho del más fuerte

Fundamentos para la Libertad fue fundada en 1993 por Iniciativas de Cambio-Reino Unido. Su objetivo era apoyar a las generaciones más jóvenes de Europa del Este en el cultivo de valores como la honestidad y la integridad. Olena menciona que en una sociedad que después de la caída del comunismo estuvo guiada principalmente por el "derecho del más fuerte", la falta de un sistema de valores claros fue especialmente perjudicial para los jóvenes. La exploración de valores apoyo para el individuo y la sociedad hizo que Fundamentos para la Libertad fuera atractivo para ellos. Trabajaron principalmente con cursos de capacitación que vinculaban una democracia justa con la responsabilidad personal.

Los cursos de F4F resonaron y la iniciativa creció orgánicamente hasta que se convirtió en una ONG oficial en 2009.

Sanando el pasado

Olena tomó conciencia de la importancia del diálogo cuando participó en Action for Life (Acción para la Vida), un programa de liderazgo internacional para jóvenes organizado por Iniciativas de Cambio-India. Olena, que proviene de una familia de origen ruso, repetidas veces se vio enfrentada con amigos de origen ucraniano discutiendo sobre cuál de los lados de la historia tenía la razón. Después de un período de reflexión, Olena descubrió por qué el discutir sobre la historia la encendía tanto. Era por temor a que se repitiera, cuando después de todas las atrocidades del siglo XX no se hizo nada para restablecer la justicia. Olena: "Nadie se responsabilizó por las malas acciones y me di cuenta de que si quería mantener la integridad como rusa, eso también significaba reconocer las malas acciones que mi nación había cometido en contra de otros".

Las raíces de los problemas yacen en el pasado, dice Olena: "La historia que no se transforma se transfiere". Por esta razón, Fundamentos para la Libertad creó el programa Sanando el Pasado. En diferentes regiones se llevaron a cabo diálogos de cuatro días para ayudar a las personas con diferentes puntos de vista acerca del pasado a debatir de una manera que les permitiera ver la historia de Ucrania no como en blanco y negro, sino reconociendo el sufrimiento de todas las partes.

Diálogos en tiempos de crisis

Desde las primeras etapas de la protesta de Maidan en 2013/2014, Olena ha iniciado diálogos entre personas con opiniones diversas acerca de los eventos en el país. El equipo de Fundamentos para la Libertad apoyó rápidamente la iniciativa y los diálogos se llevaron a cabo en diferentes partes de Ucrania. Pero cuanto más corría sangre en el conflicto en Ucrania, más difícil se volvía. Las emociones en el país se hicieron más fuertes y Olena y el equipo sintieron la necesidad de aprender nuevamente cómo facilitar el diálogo en un país donde el conflicto comenzó a tomar vidas humanas.

Por lo tanto, el equipo de F4F optó por capacitarse más sobre la facilitación del diálogo y se eligió un método de comunicación no violenta como el más relevante. Este método ayudó a sanar el dolor detrás de las emociones más fuertes de los participantes y a manejar la ira en una forma que nos conecte.

La red crece

Después de organizar una capacitación en Comunicación No Violenta para Fundamentos para la Libertad, colegas y otros profesionales que estaban haciendo trabajo de diálogo durante el tiempo de Maidan (principalmente personas con experiencia en facilitación, mediación o psicoterapia), surgió una red de facilitadores de diálogo. El diálogo siempre ha sido parte del programa, pero después de las protestas de 2013/14 y los enfrentamientos que siguieron en Crimea y el este de Ucrania, estimular el diálogo se ha convertido en el trabajo principal de Olena y sus colegas. Ahora la Red de Facilitadores de Diálogo está trabajando en la prevención de conflictos y el diálogo a través de la facilitación de numerosos seminarios, capacitaciones y diálogos en cooperación con la amplia gama de organizaciones nacionales e internacionales, incluidas las Naciones Unidas.

Las experiencias de Olena fueron muy apreciadas y reconocidas por la audiencia el 5 de abril, especialmente entre los participantes de Afganistán e Irlanda. Necesitamos estas historias para seguir trabajando hacia un futuro en el que podamos relacionarnos con mayor comprensión mutua aún con nuestras diferencias.      

Andries Jan Zijlstra