Historias

El Tiempo de Silencio: redescubriendo una oración de dos vías

Lunes, 9. Abril 2018
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Cuando conocí por primera vez a Rev Bill Wigmore, él dirigía el centro de recuperación más grande de Texas basado en los doce pasos de "Alcohólicos Anónimos" (AA). En los últimos años, Wigmore, un sacerdote episcopal, ha estado investigando acerca de la anterior metodología de este movimiento para redescubrir el proceso olvidado o perdido que siguió el doctor Bob y los pioneros de AA. Entre estos, lo que más cabe destacar es lo que Wigmore describe como una oración de dos vías: momentos de silencio regulares que dice que se consideraban todavía más importantes cuando se hacían en grupo.

El doctor Bob escribió que el alcohólico "debe tener devociones cada mañana", un "Tiempo de Silencio", que incluye una oración y algunas lecturas de literatura espiritual. "Si esto no se sigue fielmente, cabe el gran riesgo de que se recaiga."

El Grupo Oxford (más adelante Rearme Moral y ahora Iniciativas de Cambio) proporcionó los principios fundadores de AA. Wigmore dice que a finales de los años treinta, cuando AA se separó del Grupo Oxford, dejó atrás ciertas ideas y algunas de las prácticas espirituales más efectivas del grupo. En ese momento se consideraba necesario abandonar algunas de estas tendencias; sin embargo, más adelante, Bill Wilson se lamentaba: "[…] se perdió algo de AA cuando dejamos de insistir en la meditación matutina".

Actualmente, tanto gente de distintas religiones como aquellos que se consideran espirituales pero no religiosos ponen mucho a la práctica distintas formas de meditación y mindfulness (o "atención plena"). La neurociencia ya está demostrando los beneficios que estas tienen en la salud. Las escuelas de negocios las incorporan a sus cursos, y los profesores de las escuelas se están dando cuenta de que un corto periodo de meditación puede mejorar el comportamiento y la disposición para aprender de niños que a menudo van a clase distraídos o estresados.

Sin embargo, mientras muchas formas contemporáneas de meditación se centran exclusivamente en el yo, el Tiempo de Silencio, tal y como se practica en los Círculos de Iniciativas de Cambio (IdeC), nos conecta tanto con nuestra verdadera brújula interior (o Dios, según nuestra religión o tradición cultural) y con otras personas y con la vida práctica.

Puede que esto sea importante en una sociedad que cada vez se preocupa más por sí misma. Ruth Whippman se ha dedicado estos últimos años a la investigación y a escribir un libro sobre la felicidad y la ansiedad en los Estados Unidos. En una crónica del New York Times, escribe: "Me he dado cuenta de que este determinado tipo de consejos de felicidad (el mismo que se lanza a la búsqueda de la satisfacción y de una introspección, muy alejado de las demás personas) se ha hecho cada vez más común".

Whippman destaca que la práctica espiritual y religiosa está "cambiando lentamente, pasando de ser una práctica comunitaria a ser una más privada, con unos retiros de meditación silenciosa, aplicaciones de mindfulness, clases de yoga… El 'autocuidado' se ha puesto de moda". Paradójicamente, al mismo tiempo que hacemos cada vez más hincapié en la búsqueda de felicidad en nuestro interior, los estadounidenses dedican menos tiempo a conectar de verdad los unos con los otros. Con todo, y al contrario de la creencia popular, la investigación demuestra que la felicidad no viene tanto de dentro como de nuestra interacción con las demás personas. Una introspección saludable es una parte importante de la vida, pero se trata de encontrar un equilibrio con otros aspectos.

Michael Curry, el obispo de la iglesia episcopal, ha dicho recientemente a nuestra congregación en la iglesia de Saint Paul que "el egoísmo es la fuerza más destructiva del universo". Richard Rohr escribe que los profetas y sabios como Jesús "han pasado por una muerte superior, la de su ego. Este es el significado principal de la transformación". Marcus Borg explica que este tipo de transformación "conduce de una vida de ansiedad a una vida de paz y de confianza. Nos conduce de la esclavitud de la preocupación por nosotros mismos a la libertad del auto-olvido. Nos conduce de la vida centrada en la cultura a la vida centrada en Dios".

No me malinterpretéis. Soy gran defensor de buen tipo de autocuidado. Trabajo constantemente con activistas comunitarios, y sabemos que existe el riesgo laboral de terminar agotados. El desafío es practicar un autocuidado disciplinado que no nos haga caer en la autoabsorción.

Una vez escuché al doctor Paul Campbell, un médico canadiense, describir El Tiempo de Silencio como "la máxima utilización del cerebro". Escribir aquellos pensamientos que nos vienen a la cabeza cuando estamos en silencio y compartirlos con un amigo en quien confiemos o incluso con un grupo de amigos es otra medida útil para vislumbrar lo que el Espíritu puede estar intentando comunicarnos y para autoevaluarnos.

Basándome en mi experiencia, creo que El Tiempo de Silencio nos permite aceptar quiénes somos realmente y dejar que el poder del amor impregne nuestras mentes y nuestros corazones, para vernos tanto a nosotros como a los demás con una nueva luz, y luego actuar. El poder de esta práctica se puede ver en las acciones de los líderes comunitarios de las favelas en Río de Janeiro y en los agricultores de las aldeas en la India, de un político de Australia o de un ejecutivo empresarial de Gran Bretaña.* Para ellos, y también para miles otros, el Tiempo de Silencio no solo les hizo mejores personas y más felices, sino que también les ayudó a conectar con sus vecinos y compañeros, o a superar rivalidades y disputas amargas, y les condujo a enfoques creativos para los desafíos diarios.

*Lee, Bread, Bricks, Belief: Communities in Charge of Their Future ("Pan, ladrillos y creencias: comunidades a cargo de su futuro", Kumarian Press, 1995); Father of the House: The Memoirs of Kim E Beazley ("Padre de la Cámara: Memorias de Kim E Beazley", Freemantle Press / Penguin Books, 2009); Corcoran, Trustbuilding: An Honest Conversation on Race, Reconciliation, and Responsibility ("Creación de confianza: una conversación honesta sobre raza, reconciliación y responsabilidad", University of Virginia Press, 2010).

Rob Corcoran, autor de Trustbuilding: An Honest Conversation on Race, Reconciliation, and Responsibility, ha facilitado diálogos, reconciliación y colaboración entre distintos grupos polarizados a nivel racial, étnico y religioso, en un conjunto de lugares de todos los Estados Unidos, así como también en Europa, Sudáfrica, India, Australia y Brasil. Corcoran es un asesor estratégico de la Community Trustbuilding ("Comunidad de construcción de confianza") de IdeC y el fundador de su programa Hope in the Cities ("Esperanza en las ciudades"), que sirve de ejemplo para conversaciones honestas y colaboraciones continuas a través de las fronteras tradicionales. Vive en Richmond con su familia desde 1980.

NOTA: Personas de muchas culturas, nacionalidades, religiones y creencias están involucradas activamente en Iniciativas de Cambio. Estos comentarios representan las opiniones del autor y no necesariamente las de Iniciativas de Cambio en su conjunto.

Traducido al español por Mariona Gastó Jiménez