El Foro de Córdoba propone que aprendamos a convivir

From left: Olga Merezhuk  (Ukrainian living in Poland), Osama Rantisi (Palestinian living in Sweden), Hamza Ghandour (Lebanon), Imad Karam, Rathi (India), Indee Thotawattage (Srilankan living in Qatar), Nour Diab (Lebanon), Tania Hannoun (Austrian/Lebanese), John Bond

El Foro de Córdoba propone que aprendamos a convivir

Lunes, 3. Junio 2019
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CÓRDOBA, Mayo 15-17, 2019 

Las palabras son importantes. Ellas pueden construir o destruir. Dan forma a las estructuras y políticas bajo las cuales nos regimos.

Necesitamos de las palabras para expresar qué clase de sociedad anhelamos. En 2004, la Académie Française aceptó la palabra "convivence" (convivencia) en el idioma francés, que significa el arte de vivir juntos en armonía.

Esta palabra nació hace mil años, en la provincia española de Andalucía. En aquel tiempo Andalucía era una provincia musulmana con un inusual grado de confianza y respeto entre musulmanes, judíos y cristianos. Eruditos de ese tiempo acuñaron la palabra “convivencia” para describir la actitud de cooperación de la sociedad andaluza.

El año pasado dos eminentes suizos, Jacques Moreillon y Nicolas Borsinger, visitaron Andalucía. Moreillon fue Director General del Comité Internacional de la Cruz Roja, y Borsinger también se ha distinguido por su trabajo humanitario. Ellos querían demostrar la convivencia como un enfoque práctico para la sociedad de hoy, ¿y qué mejor lugar para discutir esto que la antigua capital de Andalucía, Córdoba?

Imad Karam leads a Forum plenary

Junto a otros líderes cordobeses, invitaron a 22 organizaciones a unirse a ellos para organizar el Foro de Córdoba. Entre los invitados estuvo Iniciativas de Cambio, y el Dr. Imad Karam, Director Ejecutivo de Iniciativas de Cambio Internacional, se unió al comité organizador.

La fecha del Foro fue elegida para coincidir con el Día Internacional de Vivir Juntos en Paz, aprobado por las Naciones Unidas en 2017 “para garantizar la paz y el desarrollo sostenible... a través de medidas de reconciliación y actos de servicio y alentando el perdón y la compasión entre los individuos”.

El 15 de mayo, 300 personas se reunieron en el Palacio del Congreso de Córdoba para la apertura del Foro. Después de una cálida bienvenida por parte de la alcaldesa de Córdoba, Isabel Ambrosio, escucharon las experiencias de personas que han pagado un alto precio por construir una sociedad de convivencia.

Camilo Ayala, de Colombia, contó acerca de la guerra civil de su país, de cómo su tío fue asesinado a tiros delante de él, de cómo más tarde se encontró con el asesino de su tío y lo perdonó. Assaad Chaftari, excomandante de una milicia cristiana en la guerra civil del Líbano, habló de cómo organizaron la muerte de innumerables musulmanes y del profundo cambio de corazón que lo llevó a pedir perdón de todo corazón por sus acciones a través de los medios de comunicación libaneses.

Esto abrió el camino a dos días de vigorosa discusión, en grupos de trabajo grandes y pequeños, para desarrollar estrategias capaces de superar el odio y el miedo en las muchas situaciones de las que provenían los participantes. Desde Kenia y Níger, desde Líbano y Arabia Saudita, desde India y Myanmar, el Foro escuchó iniciativas para resolver conflictos y atender a los más vulnerables.

Young participants included seven from Initiatives of Change

Jóvenes participantes, incluidos siete de Iniciativas de Cambio.

Cordoba mosque cathedral

Se han recaudado suficientes fondos para permitir la participación de 30 jóvenes que participan activamente en proyectos para mejorar sus propias sociedades, incluidos siete de Iniciativas de Cambio. Ellos llegaron un poco antes a Córdoba para una capacitación de dos días sobre facilitación del diálogo organizada por el Centro de Diálogo KAICIID en Viena.

Una visita a la imponente mezquita-catedral de Córdoba nos mostró a todos lo mucho que le debemos tanto al islam como al cristianismo, al señalar el camino hacia la convivencia. Si bien los partidarios de las dos religiones a menudo han peleado, los principios en el corazón de cada uno han permitido la reconciliación, la curación y el crecimiento de comunidades armoniosas.

Salimos de Córdoba con una esperanza renovada y el compromiso de hacer nuestra parte para hacer de la convivencia una realidad en nuestros países de origen.