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Creadoras de Paz en Bougainville

Preparación para el Referéndum de 2019

Miércoles, 3. Octubre 2018

En mayo, facilitadoras de Creadoras de Paz (CdeP) de Australia llevaron a cabo dos Círculos de Paz y dedicaron cinco días de formación sobre facilitación en Bougainville como preparación para el referéndum para independizarse de Papúa Nueva Guinea en 2019.

Helen Mills, Liz Weeks y Therese Kemelfield, nacida en Boungainville, llevaron a cabo un evento de formación para facilitadoras de Creadoras de Paz en Bougainville en mayo. Viajaron desde Australia al ser invitadas por las mujeres de la Asociación del Círculo de Creadoras de Paz Teop Taoniat para ofrecer dos Círculos de Paz y dedicar cinco días a la formación de facilitadoras.

“La paz empieza en el interior. La paz viene del corazón”, observaba Susan Kukiti, de las Islas Salomón. Kukiti, pastora de la Iglesia evangélica de South Seas, fue defensora y facilitadora de los Círculos de Creadoras de Paz como una herramienta de sanación para su país tras la guerra civil. Siguiendo un estilo parecido, el programa de Bougainville pretendía dotar a mujeres y hombres con conocimientos para la construcción de la paz, mientras Bougainville se encamina hacia un referéndum para independizarse de Papúa Nueva Guinea en 2019.

Los talleres tuvieron lugar en el precioso pueblo costero de Teop Boana, y contó con 21 mujeres y 4 hombres que participaron en los Círculos de Paz y con 13 mujeres y 3 hombres que recibieron la capacitación para convertirse en facilitadores. “Los lugareños tienen pocos recursos materiales en que basarse, pero su mayor recurso es su propia determinación, coraje y fe”, observaba Helen Mills. Iniciativas de Cambio (IdeC) Australia, a través de distintas financiaciones, contribuyó a que los talleres fueran posibles.

La formación hizo fructífero el trabajo de Rita Pearson, responsable de proyectos de la Asociación de CdeP Teop Taoniat, y su marido Michael, quienes hospedaron a los formadores en su conjunto familiar. “Ambos fueron muy generosos con los recursos limitados de que disponían”, decía Liz, quien rememora cómo a menudo terminaron, ella y Helen, preparaciones para el siguiente día a la luz de antorchas.

La rutina diaria empezaba con cultos, oraciones y canciones. “Nuestros horarios al estilo occidental fueron flexibles con algunos participantes con el horario de Papúa Nueva Guinea y con algunos con el horario de Bougainville (una hora de diferencia), y no había ni un reloj para consultar”, comentaba Helen. El calor del mediodía y la humedad también propiciaron que el grupo se reuniera bajo la sombra de árboles o cerca de brisas marinas. La duración del programa fue variando para tener en cuenta la energía de los participantes.

Participant Christine Malili presents her 'circles of concern' at the Creators of Peace event in Bougainville, 2018.

Durante los diez años de “Crisis” en la década de los 90, se cerraron las escuelas. Los formadores se dieron cuenta de que un manual de Creadoras de Paz editado en un inglés más simple sería de ayuda para la enseñanza, y repartieron manuales como regalo a todos aquellos que completaran la formación como facilitadores. Los participantes venían de nueve o diez grupos de pueblos locales, incluyendo cuatro de una región cerca de las montañas. Había un hombre que caminaba cuatro horas por una alta cordillera para representar a su pueblo. Algunos eran pastores; otros, magistrados locales; profesores y respetados ancianos de sus pueblos.

Al final de la formación de facilitación, cinco grupos planificaron facilitar Círculos en sus áreas, cada uno con ideas claras de qué sería lo que mejor funcionaría en su pueblo. Muchos sintieron que necesitaban saber escuchar mejor, desarrollar la capacidad de escuchar su voz interior, convertirse en mejores ejemplos a seguir, empezar cambiando ellos mismos, trabajar para conseguir mejores relaciones con sus familias, y encontrar la paz interior y practicar el perdón en sus comunidades.

Dos hombres contaron la historia de familias de dos pueblos diferentes que están pasando por un ciclo de revancha desde hace muchos años, practicando brujería y quemando casas como modo de venganza, y que han sufrido una muerte recientemente. La intención de estos dos hombres era encontrarse con un grupo de hombres y animarlos a reflexionar, luego quedar con el otro grupo y, por ende, encontrar un buen “punto medio” donde ambos grupos puedan reunirse y participar en un Círculo de paz, facilitado por ellos.

En el acto de clausura, Rita Pearson hizo una apasionada intervención sobre los Círculos de Creadoras de Paz y rogó por el continuado apoyo financiero de IdeC para ir divulgando los Círculos de Paz. Therese se mostró emocionada por volver a su lugar de nacimiento para participar en Círculos de Paz, ya que “me fue muy difícil encontrar paz dentro de mí después de haber dejado mi isla hace años; sin embargo, ahora he vuelto a encontrar mi paz interior”. Expresó sus sentimientos a través de su poema:

Si bien el material se presentó en inglés, la mayoría de debates y de historias que compartieron fueron en Pidgin. Rita y Therese fueron tanto facilitadoras como traductoras para Liz y Helen. “La presencia de Therese fue un regalo. Aprendimos mucho de su conocimiento y entendimiento local”, confesó Liz. Helen agradece a IdeC que respaldara el proyecto, así como también las plegarias de muchos amigos “que se preocupan mucho por la región del Pacífico”. Liz se siente agradecida por “las increíbles experiencias del fin de semana: una armonía gloriosa instantánea en una iglesia al celebrar el Día de la Madre; una rueda pinchada en medio de la montaña, que hizo obligatorio caminar una hora y media y cruzar dos ríos; la humilde y habitual experiencia de lavarse los pies antes de entrar en un lugar de reunión de los pueblos para una lujosa comida de domingo; vadear un ancho arrecido de marea baja en la Isla Teop, la casa natal de Rita…”. Añade que “muchos nos preguntaron cuándo volveremos. Es una pregunta a la que todavía no podemos responder.” — Zohra Aly

Graduates of the Creators of Peace facilitation training, Bougainville 2018

Traducido al español por Mariona Gastó Jimenez